Prefacio

Hace unos años, el 7 de noviembre del 2010, fui a mi primera reunión de una comunidad de innovación y tecnología, el Guadalajara Super Happy Dev House, o Dev House por su nombre corto. En esta reunión, con unas veinte personas, había programadores, diseñadores, emprendedores y otros innovadores que querían hacer algo nuevo con tecnología. Era una de las primeras veces que se organizaba un Dev House en Guadalajara. Nos juntamos durante todo un sábado, desde temprano hasta la tarde, para trabajar en varios proyectos y para platicar de otros proyectos que queríamos hacer. De esa primera reunión surgió la inquietud de tener un espacio permanente donde las comunidades pudieran reunirse regularmente. Esa inquietud se materializó meses más tarde en el primer hackerspace de la ciudad, HackerGarage, y el segundo, si no me equivoco, en abrirse en México.

En los últimos años ha habido un crecimiento muy rápido de las comunidades de innovación, tecnología y emprendimiento en todo México y alrededor del mundo. Hay comunidades globales como Hackers and Founders, que cuen- ta con más de 200 mil personas en todos los continentes; comunidades que nacieron en Guadalajara como Out of the Box o MakersGDL, y comunidades que ya no están activas como el Social Media Club o Tequila Valley.

Solo en Guadalajara, al momento de escribir este manual había casi 40 co- munidades parte de la red Meetroopers, con un total de 5000 personas que formaban parte de alguna de estas comunidad. En México creemos que hay más de 600 comunidades activas, y este número crece constantemente.

Este movimiento de comunidades responde a las necesidades que tenemos los innovadores, los apasionados por la tecnología y el emprendimiento como medio para transformar al mundo, de aprender y relacionarnos; de hacer más factible este trabajo tan difícil que es innovar, emprender y crear nuevas tec- nologías.

Cuando hay un grupo de personas interesadas en un mismo tema de innovación, emprendimiento y tecnología y éstas se reúnen de manera regular, se empieza a crear una nueva comunidad. Y cuando se crea esta comunidad sucede algo casi mágico: los miembros de la comunidad les ayudan a aprender nuevas técnicas y prácticas de sus pares, que los hacen crecer como profesionales, emprendedores e innovadores; los miembros van tejiendo nuevas relaciones con personas interesantes con quienes hacer nuevos proyectos, y los miembros encuentran ayuda o sugerencias cuando tienen algún problema.

Ser organizador de una comunidad tiene bene cios, ya que los organizado- res se vuelven más visibles, amplían sus redes de contactos enormemente y, sobre todo, tienen la satisfacción de ayudar a sus pares, facilitándoles un espacio para su crecimiento como profesionales, emprendedores e innovadores.

Las comunidades van desarrollando una identidad particular en torno al interés especí co que las congrega. Los miembros de la comunidad crean un nombre, un logotipo, una identidad y, sobre todo, una manera parti- cular de hacer las cosas, de conducir sus reuniones. Con cada reunión y cada nueva interacción las comunidades van de niendo una identidad, y los participantes se sienten cada vez más identi cados como miembros de esa comunidad.

De esta manera cada nueva comunidad vuelve más fuerte al ecosistema de innovación pues cada nueva comunidad es una nueva posibilidad para que quienes participan del ecosistema eleven su nivel profesional, ya que entre todos aprenden y se motivan a ser mejores; entre más se teje la red todos son capaces de realizar proyectos más complejos. Cada nueva comunidad es una oportunidad para que una ciudad y una región aumenten su nivel y su capacidad para desarrollar mejores proyectos, mejores startups y mejor tecnología que realmente resuelva problemas y genere valor.

Por ello, las comunidades son decisivas para la economía del conocimiento. Son las nuevas universidades, las nuevas escuelas, los nuevos centros de entrenamiento y los nuevos clubes sociales. Son la base sobre la cual se renueva el ecosistema de innovación y la nueva economía del conocimiento.

Participa de las comunidades, forma una. Este manual es para hacer este trabajo un poco más sencillo.

Ruy Francisco Cervantes Fregoso, Director de Área de Sociedad de la Información y del Conocimiento, Secretaria de Innovación Ciencia y Tecnología del Estado de Jalisco .